Pues va una de descubrimientos personales y de amores y más amores.
Primero contar como descubrí que el amor, el enamoramiento, tiene una duración limitada de como máximo tres años.
Primero fue el ratoncito Pérez, luego los Reyes Magos y ahora esto. Pues sí, parece que toda esa "película" que nos venden de una relación perfecta y eterna para toda la vida, de príncipes azules y damiselas, pues científicamente, hace aguas en cuanto a la duración. Y no solo científicamente, parece que hay incluso datos estadísticos realizados a través de diferentes culturas y países indicando algo parecido.
Es gracioso. Mi tía Nona, años atrás, cada vez que la visitaba con una pareja nueva, me decía medio en broma: "Disfrutad que el amor dura tres años". Y yo me reía, pero no la entendía del todo. Luego mis "estadísticas" personales, le dieron la razón.
Cuando descubrí hace unos años el libro El amor dura tres años de Frédéric Beigbeder, se me escapó una gran carcajada mientras recordaba a mi querida tía. Beigbeder como siempre tan rudo y muchas veces tan poco correcto pero tan contundente, revienta con humor el mito del amor eterno: "Durante el primer año os compráis los muebles, durante el segundo los cambiáis de sitio, y al tercero los repartís" (cito de memoria).
Pero estos días me apeteció encontrar una referencia más rigurosa y sin mucho esfuerzo la encontré en la Wikipedia (como no) dentro de Limerence, the state of being "in love":
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Tennov estimates, based on both questionnaire and interview data, that the average limerent reaction duration, from the moment of initiation until a feeling of neutrality is reached, is approximately three years. The extremes may be as brief as a few weeks or as long as a lifetime. When limerence is brief, maximum intensity may not have been attained. Limerence generally lasts between 18 months and three years, but further studies on unrequited limerance have suggested longer durations, with lengths lasting no less than three years.
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Lo que más me interesa de este estado temporal y limitado, es que ahora cuando empiezo una relación soy muy consciente que todo el tema pasional se suele diluir con el tiempo, y que lo que más me interesa es que, más allá de todo lo hormonal/pasional que es delicioso pero que es caduco, debe perdurar la parte racional de la relación como algo mucho más solido. Y es por ello que muchas veces muy a mi pesar pongo freno a posibles relaciones en las que siento que solo van a ser pasionales. Las relaciones entres marcianos y terrícolas son dificultosas a la larga, por mucha pasión inicial que haya.
También creo importante intentar informar con este texto, a parejas maravillosas que conozco en ese estado embriagador del enamoramiento inicial. Decirles, que aunque ese amor pasional se desvanezca con el tiempo, no se desilusionen y se les venga todo abajo, que no surja el: "ah pues esta no debe ser mi pareja ideal porque ya no siento lo mismo". Chicas/os ese estado tiene una duración limitada y hay que saber pasar página y mantener otro tipo de relación.
Sin profundizar más en este tema del enamoramiento, voy a intentar escribir algo del tema del enamoramiento múltiple, algo de lo que tenía ganas de escribir.
Tiempo atrás, fascinado con el comienzo de una relación, me gustaba hacer el ejercicio mental de pensar que sucedería si conociese en ese mismo instante a otra persona igual de maravillosa pero en otro entorno totalmente diferente ¿me podría enamorar? Y siempre por muy enamorado que estuviese, sentía que podía estarlo múltiplemente !qué gran traición¡
Y este verano sucedió. Me vi en una situación en la que me sentía enamorado de dos maravillosas personas en un mismo lugar, en el mismo momento. Encima estaba en una isla con ellas. Menudo laboratorio emocional.
Las semanas/meses siguientes no paré de pensar en mis sentimientos, en mis comportamientos, en lo que sucedió y fue realmente interesante descubrirme.
Por un casual, esos días, en casa de mis padres, llegó a mis manos el desgarrador libro La ceremonia del adios de Simone de Beauvoir que me enganchó por completo. Hasta entonces desconocía el tipo de relación entre Beauvoir y Sartre, y en el libro no se trataba explícitamente, pero me dio que pensar que la relación que tenían no era para nada "normal". Como decía mi amigo Jef en unas de nuestras agradables charlas por Lavapiés, la relación de Beauvoir y Sartre "era una relación especial entre personas especiales".
Y fue cuando profundizando, descubrí una vez más gracias a la Wikipedia el termino que definía mi situación: Poliamoría.
Citando la Wikipedia: "Poliamoría es un neologismo que significa tener más de una relación íntima, simultánea, amorosa, sexual (no necesariamente), duradera, con el pleno consentimiento y conocimiento de todos los amores involucrados."
Y claro, Beauvoir y Sartre eran poliamóricos.
Definición de fiel según el diccionario de la Real Academia:
1. adj. Que guarda fe, o es constante en sus afectos, en el cumplimiento de sus obligaciones y no defrauda la confianza depositada en él.
Fidelidad sí, pero no por ello exclusividad, como bien me enseño mi amigo Dani.
El hecho del consentimiento y el conocimiento es algo muy importante, así que ahora es un concepto que manejo abiertamente y con sinceridad con relaciones presentes y con nuevas relaciones.
De igual forma es importante el hecho de aceptar la poliamoría de tus parejas. Como dice el dicho citado en la definición anterior: "Si amas algo, déjalo libre, si regresa es tuyo, sí no, nunca fue". Aunque el termino posesivo, no lo veo del todo en la frase.
También me gustaría aclarar que el mantener relaciones poliamorosas, no tiene porque significar tener relaciones sexuales simultáneas. Poliamor se refiere principalmente a amar, y personalmente no quiero negarme a tener afecto/amor/cariño múltiple y simultáneo a varias personas.
Y es más ¿quién no ha estado en este estado alguna vez? Creo que la única novedad es reconocerse en este estado abiertamente.
De todas formas, la poliamoría es todavía un término en el que estoy profundizando, experimentando y aprendiendo. La definición de la Wikipedia de Poliamor y los textos en español de poliamoria.com, son una buena referencia.
Una vez más, creo que es bueno cuestionarlo y replanteárselo todo, crear opiniones propias y no seguir a pies juntillas la "película" que nuestra sociedad nos marca. Otra relación de pareja es posible (otra y otras claro).
Y ahora, un ejercicio: mezclad los dos conceptos, el enamoramiento de duración limitada, y el de poliamoría ¿qué resulta? Pues mucho amor, mucho afecto, menos frustraciones por perdidas de pasión, y mucha comprensión de nuestros sentimientos y de los de nuestras parejas.
Dedico, esta entrada, como no, a mis amores presentes, pasados y a los que vendrán. Con una gran afectuosa sonrisa.
Suena en casa Dominique A, en fin, que lindo es vivir…
Actualización febrero 2007:
Leo en el blog de una amiga, una interesante entrada de la wikipedia española sobre Amor Romántico, con la que concuerdo (por lo menos con la edición actual de la entrada), y en ella encuentro una referencia al texto El mito del amor y sus consecuencias en los vínculos de pareja de Pilar Sanpedro, crítica al modelo de amor de nuestra cultura occidental y su relación con la violencia de género. Me parece un texto buenísimo, muy necesario, así que voy a citar algunos párrafos aunque recomiendo su lectura completa:
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Lo que no parece que aprendamos es que el amor novelesco triunfa sobre gran cantidad de obstáculos, pero hay uno contra el que se estrellará siempre: la duración.
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Lo que exalta el lirismo occidental no es el placer de los sentidos ni la paz fecunda de la pareja, no es el respeto y el conocimiento del otro, sino el amor como pasión sufriente.
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El mito del amor pasional es una construcción de Occidente. En Oriente y en la Grecia contemporánea de Platón el amor es concebido como placer, como simple voluptuosidad física. Y la pasión, en su sentido trágico y doloroso, no solamente es escasa, sino que además, y sobre todo, es despreciada por la moral corriente como una enfermedad frenética.
El concepto de amor no existe en China. El verbo amar es empleado sólo para definir las relaciones entre la madre y los hijos. El marido no ama a la mujer, “tiene afecto por ella”.
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Muchas mujeres buscan aún la justificación de su existencia dando al amor un papel vertebrador de la misma, concediéndole más tiempo, más espacio imaginario y real, mientras que los hombres conceden más tiempo y espacio a ser reconocidos y considerados por la sociedad y sus iguales
Mientras que, por lo general, solemos elegir a las amistades entre aquellas que más nos gratifican, que más nos respetan y que más compensaciones emocionales y afectivas nos reportan, sin embargo, es posible que nos relacionemos a nivel de pareja con personas que no sólo no nos gratifican, sino que nos llenan de amargura, sufrimiento y daño físico y psíquico. ¿Cómo explicar la persistencia del amor o la relación en estos casos? ¿Cómo se puede amar a quien te mortifica y anula?
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Cuando las mujeres se plantean abandonar al maltratador tienen que reconstruir su nueva biografía en un contexto ajeno a sus tradiciones y abandonar un lugar en el que se comportaban como amantes esposas y madres. Se trata de dejar su proyecto vital; renunciar al amor es el fracaso absoluto de su vida, y es muy difícil que vean en ese cambio una promesa de vida mejor. Las mujeres siguen interpretando la ruptura matrimonial como un problema individual, como una situación estresante y anómala y no como la liberación de una situación opresiva que, además, debe ser tratada como problema colectivo y no individual. Y en este sentido, es la sociedad la que debe rehabilitarse, la que debe ser llevada a terapia, porque son las construcciones, las historias y los mitos de esa sociedad los que están en el origen y la raíz del problema de la violencia doméstica.
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Me gustaría educar a las nuevas generaciones en un análisis más crítico de este modelo amoroso y estaría más conforme si les hiciéramos planteamientos más realistas sobre la arbitrariedad de la elección amorosa. Me gustaría que entendamos que no hay nadie en el mundo que pueda colmarnos definitiva y eternamente, que los afectos son múltiples, de diferente pelaje y complejidad, que el amor no puede basarse en renuncias y sacrificios y que nunca deberíamos abandonar nuestra individualidad, nuestros proyectos personales, nuestro espacio propio en aras del amor.
Lo dicho, merece la pena la lectura completa.
Estaría interesante alguna acción de más alcance (campaña, película, etc) que ayude a desmontar este mito en nuestra sociedad. ¿Más ideas? ¿hay ganas?

Siempre había vivido en el mismo barrio, para mi era lo habitual ya que casi todas mis personas conocidas vivían allí, así que nuestro estilo de vida, nuestros comportamientos, y las reglas que nos regían, me parecían normales, y nunca se me había ocurrido pensar que existían otras alternativas.