¡Atención! ¡Participa! ¡Ahora! o Cómo hacer que la gente no preste atención y no participe
No albergaba ninguna duda de que, con tiempo, los humanos podríamos crear una sociedad moral. El problema era, y yo lo sabía demasiado bien, que el tiempo se estaba acabando.
Acabo de salir a mitad de una asamblea de un colectivo en el que participo. Era la cuarta asamblea a la que asisto relacionada con este colectivo en estas tres últimas semanas.
Lo de salirme a mitad de la asamblea lo aprendí bien en Argentina hace ya años. Cuando una reunión degeneraba por alguna razón y solo consumía nuestro tiempo, sin llegar a decidirse o tratarse nada de trascendencia, las personas se iban levantado sigilosamente, y finalmente las reuniones se terminaban por falta de interés, y de asistentes. Me parecía lógico.
Es una cuestión de gestionar la atención. Cuando la atención se gestiona mal, simplemente se pierde. Si no me expreso bien escribiendo este texto, si no os interesa lo que digo, no llegaréis probablemente al final de este texto ni a reflexionar sobre este tema. Así es la vida.
Y es que el cerebro humano puede discernir entre ignorar algo que no le interesa (el tic-tac del reloj mientras dormimos) o pasar a la atención exclusiva e inmediata cuando algo es importante (por ejemplo cuando nuestro hijo llora en la cuna).
Por otro lado, me contaron en una charla que el cerebro humano tiene una ventana de atención de veinte minutos, y que pasados estos, simplemente desconecta y se pone con otras tareas.
Por eso me gusta el minimalismo, el decir mucho con poco, el dibujo de mínimos trazos que lo expresa todo, el objeto simple pero totalmente funcional. Algo que no voy a conseguir con este texto pero ya he dicho que lo de escribir no es lo mío.
Y llevamos una vida llena de actividad, de información, de trabajo, de eventos, de causas nobles (y otras no tan nobles), de acontecimientos, de sensaciones, cosas tan básicas como comer y dormir y nuestro cuerpo, nuestra mente y incluso nuestro corazón debe decidir en cada momento, a que dedicar su atención.
Confieso que yo hago un ejercicio continuo de reflexión de lo que hago o hacemos en colectivos en los que participo, y si lo que hago/hacemos me/nos lleva a algún lado.
Y es aquí cuando me gustaría escribir a proposito de mi visión personal sobre la participación en colectivos políticos, agrupaciones, proyectos, y otros saraos similares.
Creo sinceramente que nuestra participación individual debe ser algo natural, voluntaria, libre, no coaccionada y por ello muchas veces entusiasta. Por nuestro propio bien y por el bien de la causa/proyecto/agrupación en cuestión.
Como no se la situación (personal, laboral, emocional) exacta de cada persona no me gusta exigir ninguna participación a nadie que se acerca a ninguno de los proyectos en los que participo. Me gusta que las colaboraciones surjan como decía con total naturalidad.
Evidentemente para que estas colaboraciones surjan, tu causa/proyecto/grupo debe dejar claro si precisa ayuda, y que se debe hacer para ayudar (ya sea mandar un correo a cierta dirección, firmar un manifiesto o mandar una transferencia a una cuenta, etc).
Así que me gusta ser informativo: "Se precisa ayuda, pero siéntete con total libertad para ayudar o no".
Por eso no me hace mucha gracia que se me exija nada distinto en ninguna causa (por muy noble que sea) obviando e ignorando cual es mi situación personal, mi implicación en otras causas, etc, etc.
Y me podréis llamar utópico, pero en el basto movimiento del Software Libre, este esquema de participación voluntaria no coaccionada (la mayoría de las veces no remunerada) creo que funciona bastante bien, aunque siempre hay alguien que saca el látigo.
Esto me ha hecho recordar al clásico ensayo de Eric S. Raymond Como convertirse en hacker en concreto el punto "La libertad es buena" (substituye la palabra hacker por activista al leer):
Estas exigencias de compromiso, me resultan similares a exigir cariño a una persona. El cariño surge pero no se puede exigir, ni forzar y cuando esto se fuerza la relación se desvirtúa.
Y es una pena, porque al final se consigue todo lo contrario a lo que se quiere. La gente asfixiada por los compromisos huyen. Siguiendo la analogía, en vez de recibir cariño la otra persona se termina alejando definitivamente.
Nota: Este artículo está dedicado con cariño a todas las personas que conozco que se sientan aludidas.

desde luego no se puede dudar de tu interés porq aunque te fueras de la asamblea has querido dedicar un rato a publicar esto. gracias, majo!
Comentario por ana — 21/9/2005 @ 3:46 pm
Me dió que pensar las exigencias de compromiso, a veces tan abstractas, a veces tan absurdas, a veces tan lejanas, a veces tan inútiles. Lo que más me preocupa es que se axfisie a la gente nueva con ellos. Yo ya estoy curado de espanto.
Comentario por vjrj — 21/9/2005 @ 4:11 pm
Estoy de acuerdo con lo que dices, y yo tambien estoy curado de espanto, ya he dejado de sentirme mal si no voy a reuniones para irme a un concierto, de cañas, o porque simplemente no me apetece. Pero sí que pienso que el proyecto (bueno, un proyecto en general) se iría al garete si nadie asumiese ciertas responsabilidades que son necesarias para la supervivencia del mismo. Más o menos, me pregunto: ¿qué es mejor, un proyecto que va tirando a base de exigir un mínimo, o un proyecto que desaparece porque nadie hace nada?
Comentario por Javi.SQR — 21/9/2005 @ 5:20 pm
Me parece mal. Me parece mal que el compromiso sea obligado, pero una vez que existe el compromiso hay que ser coherente y llegar hasta donde te hayas comprometido. Me parece mal irse de las asambleas por sistema porque creo que es egoista, le dejas el marrón a los que se quedan. ¿Acaso alguien ama las asambleas interminables? ¿no se nos desconecta el cerebro a todos? (creo que son 2h 30′, no 20′).
¿Quién se supone que tiene que hacer las asambleas ‘atractivas’ para que no se vaya nadie?. No existe esta figura, es responsabilidad y trabajo de todo el grupo que esto no pase, y si te vas estás dejando de hacer este trabajo.
Escrito así parece que los causantes de que las asambleas sean pesadas ’son los otros’, pero los otros son todos los que están en la asamblea.
Creo que la posición más constructiva con este tema es, precisamente, tratarlo en asamblea, ver que es lo que las hace tan lentas o ineficaces, ver la forma de hacer las cosas de otra manera, formarse en funcionamiento en asamblea. Irse me puede parecer normal alguna vez, pero si se toma por costumbre me parece que estamos dinamitando el funcionamiento horizontal porque solo quedan dos opciones:
1.- hacer las asambleas tan ligeras en las que solo se hable de lo no conflictivo.
2.- que solo el pequeño grupo de los que se quedan hasta el final tomen todas las decisiones.
Creo que ninguna de las dos opciones es válida.
De todas formas tengo ganas de tener esta discusión, pero tal vez el sitio no sea este.
Comentario por Dani. — 21/9/2005 @ 5:48 pm
Aunque creo que lo que te motivó a escribir esto fue tu participación en otros colectivos (por lo de las últimas reuniones a las que haces referencia), me siento aludido y como una novia abandonada :-(.
Siento haber insistido estos días en que te involucraras en el nuevo proyecto que tú ya sabes, sólo pretendía que esto fuera un amor correspondido
Comentario por Javier Amado — 21/9/2005 @ 5:49 pm
Dani, Javi: Lo de la asamblea me parece anecdótico, me planteaba más el compromiso que tenemos con los colectivos, la carga innecesaria de tareas [1], como no generar rechazo, como compatibilizar activismo/vida etc.
Pero si nos ponemos a hablar de asambleas, creo que la coincidencia física, horaria, mental de un grupo de personas, es cada vez más complejo, y prefiero otras formas de debate, como las listas de correo, como estos foros, etc, etc., que no requieren tanta sincronización.
En fin, llevo meses intentando escribir algo sobre "Economía de Esfuerzo"… a ver si me sale de una vez …
J. Amado: muy gracioso, la verdad es no estaba pensando en el compromiso que hablabas, y aunque siento afecto a vuestra causa, te puedo asegurar que no es compatible a día de hoy con otros amores
[1] "There is nothing so useless as doing efficiently that which should not be done at all." Peter Drucker
Comentario por vjrj — 21/9/2005 @ 6:12 pm
Yo nunca he conseguido terminar una asamblea del bah. Bueno, solo lo he intentado tres veces. Me abruman y hoy por hoy me siento incapaz de tirarme horas encerrada dando vueltas y mas vueltas sin avanzar. Eso si, reconzco que cuando he estado no he contribuido nada a su fluidez, sino todo lo contrario.
Y sinceramente, por la salud de tods, creo que deberiamos hacer algo para mejorarlas. No es espontaneo saber estar ni llevar una asamblea. ?Que tal poner tiempos? ?Que tal apoyarnos en una pizarra? ?que tal interiorizar que si no vamos a decir una idea nueva, mejor callar? etc, etc, etc
Ah, nunca antes habia escrito un comentario internauta. que emocion.
Comentario por marian — 21/9/2005 @ 11:54 pm
Muy interesante este debate. Trataré de aportar mis dos céntimos al mismo.
> ¿qué es mejor, un proyecto que va tirando a base de exigir un mínimo, o un
> proyecto que desaparece porque nadie hace nada?.
Es mejor un proyecto que desaparece porque nadie hace nada. Si los objetivos del proyecto realmente eran interesantes otra gente con más energías retomara la idea y, si no es así tal vez es que realmente no merecía la pena.
Cuando un proyecto es estimulante los compromisos y las responsabilidades se adquieren de una manera natural, a veces estamos en proyectos más por inercia ó por no saber cómo cerrarlo que porque realmente nos interese existencialmente. Debemos evitar esa inercia y participar solo en aquello que nos interesa de una manera existencial.
> Me parece mal irse de las asambleas por sistema porque creo que es egoista, le
> dejas el marrón a los que se quedan.
Esta parte de la discusión es muy abstracta, ya que es muy distinto una asamblea de 5 personas que de 70. Si estas en una asamblea de 70 y te levantas porque realmente no te interesa lo qué se esta tratando ó la dinámica que hay no es malo, en una asamblea de cinco bastaría con decir “nos estamos yendo por las ramas” ó algo así.
Comentario por davidam — 26/9/2005 @ 8:39 pm
Hola! El dia 21/9, Dani decía:
>Me parece mal. Me parece mal que el compromiso sea obligado, pero una vez >que existe el compromiso hay que ser coherente y llegar hasta donde te >hayas comprometido
¿Coherente? De eso se trata, creo yo. Coherente con *el grado de compromiso* de cada uno
Me explico: no podemos tomar como punto de partida (ni exigirlo, claro) que todo el mundo ve en el BAH un proyecto existencial, un eje de su vida política, etc. También es lícito que el BAH te parezca una iniciativa que mola y te mojes lo justo. APor eso también discrepo ligeramente contigo, David, cuando dices:
>Debemos evitar esa inercia y participar solo en aquello que nos >interesa de una manera existencial.
Si ese fuera mi caso, quizás sólo participaría en proyectos que tuvieran relación con mi novia, mis amigos, la música y alguna otra cosa más que se me podría ocurrir que de verdad me llega a lo más profundo. Estoy a favor de la participación ligera en oposición a la no-participación, es más, creo que hasta es más práctica, pero eso es otro tema.
Lo que nos ocupa aquí es que no debemos medir nuestra implicación en el BAH (sea las asambleas, DV, o lo que sea) en términos de “justicia” porque otra gente se vaya a tener que currar lo que tú no te curres. Desde lyuego, yo el día que tenga esa sensación (de participación “obligada” por algún tipo de mala conciencia), me replantearé mi pertenencia.
En fin, mola que se activen estos foros, si lo usáramos mucho todo el mundo seguro que en las asambleas hablaríamos menos de cosas difusas y el problemas se arreglaría solo
Comentario por Javi.SQR — 27/9/2005 @ 6:42 pm
Al hilo del comentario de Javi.SQR, comentar, que cuando escribí este artículo, no solo está pensando en el BAH, si no en varios colectivos con los que he tenido en contacto hasta ahora (incluido el BAH), y también pensaba en actitudes individuales, en mi opinión no muy sansas, de ciertas personas de esos colectivos.
Estoy de acuerdo con davidam en cuanto a que proyectos debes implicarte, quizá lo explesaría con más suavidad como hice en:
http://libreprojects.org/article.php3?id_article=14
“1. Piensa en un problema que quieras solucionar, o una iniciativa que quieras comenzar. Si se basa en una necesidad propia te motivará más para que encuentres una solución.”
Comentario por vjrj — 27/9/2005 @ 7:04 pm
Hola a todos,
Como no formo parte del BAH no conozco vuestras circunstancias concretas, pero ahí va mi opinión, por si os puedo ayudar:
- He sido estudiante y profesor universitario durante varios años y, salvo en contadísimas excepciones, el límite de atención al que se refería Vicente es en efecto de unos 20 minutos (o menos). Pasado ese tiempo recomiendo (a) hacer un descanso breve o (b) seguir trabajando pero con un tipo de interacción diferente, más ligera y a ser posible con cierto toque lúdico. Tras unos 10-15 minutos es más fácil volver a un formato más denso.
- Es factible presentar los temas de discusión en una asamblea, aunque recomiendo debatirlos mediante listas de correo o foros. Esos medios dan tiempo a reflexionar sobre cada tema, buscar información externa y releer los argumentos que expone cada uno, además de no necesitar la participación simultánea de los participantes. Para mí las asambleas son ideales para comenzar una discusión (resumiendo los distintos puntos de vista) o concluirla (mediante una votación, por ejemplo), pero no para mantenerla.
- Estoy de acuerdo con Vicente en que la colaboración debe ser voluntaria, aunque no debemos “dejar colgado” a nadie cuyo trabajo dependa del nuestro, claro.
Por último enviar un fuerte abrazo a Vicente, del que hace años que no sabía nada (colaboré un poquito en la sindicación de libreprojects, no sé si te acordarás de mí). Me alegro de haberte reencontrado a través de tu blog.
Comentario por Raúl — 27/9/2005 @ 9:01 pm
Raúl, claro que me acuerdo de ti. Fue un placer colaborar juntos y lo es también volver a coincidir (las cosas que tiene Internet).
Un gran abrazo,
Vicente
Comentario por vjrj — 28/9/2005 @ 12:33 am
Ya escribí algo sobre este tema en un correo que voló por la red hace tiempo, y ahora no me siento capaz de repetirlo igual de bien, así que no voy a intentarlo. Si quiero decir, sin embargo, que siento haber llegado tarde a este debate. En algún momento había que hablar de ello.
Otro día os cuento mi idea de las “Asambleas divertidas” para gestionar la atención. De momento, “me pido” moderar y hacer los órdenes del día.
Edu.
Comentario por Edu — 31/10/2005 @ 7:40 pm
En mi caso, en las asambleas a las que asisto regularmente (sea el colectivo del barrio, la asamblea de mi facultad, la coordinadora de estudiantes de la autónoma (de madrid), o las de la acme), siempre tenemos estos mismos problemas; vamos, creo que sean en todas partes.
En el colectivo del barrio es donde hemos conseguido dinamizar más las asambleas. Lo explico:
1º Al principio del curso (septiembre) elegimos los ejes temáticos con los que vamos a trabajar (en este caso, creo que eran: urbanismo-vivienda-especulación, ausencia de espacios de socialización, movimiento global, antifascismo, actualidad, educación-defensa de lo público).
2º Aparte de la asamblea, en la que puede participar todo el mundo, tenemos diferentes comisiones (autoformación, coordinación de actividades, propaganda) que se encargan de elaborar propuestas y presentarlas a la asamblea, y de hacer un curro más o menos “en segundo plano”, que incida pero sin que se note demasiado.
3º En mi caso, estoy en la asamblea de autoformación. Lejos de dar cursos, lo que hacemos, tras las asambleas, es quedar en el bar (parece un club social, porque siempre estamos lxs mismxs y lo más que hacemos es hablar y hablar… pero weno, siempre hay ciertas paradojas en toda persona) de al lado, y allí hablar de todo aquello que nos dé la gana, sea o no de la asamblea. Desde que hacemos esto, las asambleas han pasado a durar de 3 horas a 1.5horas (de media, a veces incluso menos :), y como hay quien puede pensar que si no se está en la tertulia post-asamblea, unx no se entera, nos enviamos las cosas por una lista de correo en la que están todas las personas que integran el proyecto.
4º Por otro lado, además, no sé, tratamos de renovar ese acuerdo cada vez que la asamblea se empieza a volver farragosa: “Por favor, vamos a hablarlo en común. ¿Tomamos orden de palabra?” y ya está. Aún así, es verdad que esto nos ha llevado un año entero de asambleas en algunos casos bastante agobiantes, pero ahora mismo creo que trenemos las cosas claras:
Para que nos salgan bien las asambleas, nos “obligamos” (cada cual hace lo que puede y quiere, claro, pero lo decimos, “que es mejor pa todxs, que si no, no nos enteramos de ná”) a asistir habitualmente a ellas, o si no, a pedir el orden del día, o los órdenes del día de las últimas asambleas.
Desde mi punto de vista, las formas de colaboración en línea son una gozada para todas estas cosas. Pero no sólo las listas de correo y los foros de discusión, sino una herramienta que se ha ido extendiendo desde hace tiempo pero que aún hoy suena “a chino” a la mayoría de la gente que no está metida en proyectos de software libre o de informática comunalista. Me refiero a los wikis, que permiten crear, de la nada, cualquier cosa, y de forma bastante colectiva (alguna vez, como estudio traducción, me he planteado utilizar un wiki para hacer traducciones en equipo… y bueno… hay camino por explorar por ahi).
Uf..
creo que sobre todo, las personas, en una asamblea, tienen que contar todas con la misma información, y para ello hay que proveerla por la lista de correo antes de cada asamblea (o que esté colgada), así como de la misma formación (para lo cual habrá que hacer dinámicas de grupo en las asambleas, o fuera de ellas, pero cada cierto tiempo, para distensar, conocerse mejor, generar puntos de apoyo emocionales..).
Bueno, y mucho respeto.
En fin, a ver qué sale de este debate. ;_D
Comentario por alex — 12/11/2005 @ 7:01 pm
Alex, interesantes impresiones. Gracias.
Comentario por vjrj — 13/11/2005 @ 11:59 pm